La familia

Cuando Sisco Agut i Sussi Manubens empezaron a regentar Can Culleretes en 1958 estaba un poco dejado y hacían menús muy baratos y según ella “muy barato y muy bien no puede ser”. Había gente que les decía que les costaría remontar el negocio, pero Sisco no les escuchó. Con el tiempo consiguieron que el restaurante volviese a tener fama por aquello que le caracterizaba y que le sigue caracterizando hoy día “comer bien a buen precio”.

El secreto de permanencia de Can Culleretes es doble: por un lado, ha contribuido de manera decisiva el aire familiar del establecimiento; y, por el otro, el esfuerzo de tres generaciones de Agut-Manubens.

Cuando Sisco se hizo cargo, el oficio no le venía de nuevo, había trabajado durante años en Ca l’Agut de la calle Gignàs, el restaurante de su tío. Su mujer Sussi, y sus hijas, Montserrat y Alicia, les ayudaron desde el principio. Actualmente las dos hermanas son copropietarias del local, donde también trabajan los cinco nietos de Sisco y el marido de Alicia.

Culleretes